miércoles, 3 de enero de 2018

2018, shall we?

Reí sola y lloré sola. 
Has sido muy fuerte, me dije
Pensé en todo lo que había perdido. Confianza, orgullo.

He ganado fuerza. 
Sé quien soy. Me tengo.
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jueves, 23 de noviembre de 2017

AUTUMN UPDATE II

A veces me olvido que vivo en Barcelona, y me hace falta encontrarme fotos de turistas por la ciudad para decir: 
— Oye, ¿dónde es esto? ¿Barcelona? Oh. Sí...

Sé, y estoy muy segura de ello, que si viviera en cualquier otra ciudad estaría como loca por visitar Barcelona y revisitarla por segunda, tercera y cuarta vez, pero parece que nos olvidamos de descubrir nuestra ciudad y de mirarla con ojos exploradores como hacemos con las que no son nuestras.

B a r c e l o n a 

te da para ir con la cámara colgada al cuello y no guardarla en todo el día. Llena de rincones escondidos y mágicos, llena de modernismo y Gaudí, llena de cultura, llena de cafeterías, llena de historia. Sol, poco frío y mar. ¿Le podemos pedir algo más?

Mi inner me, el que desea vivir en Oxford, el que ama la niebla y el frío dice que sí, que le falta eso, pero seamos realistas, vivir en un constante gris no debe ser muy motivador.

Así que me he propuesto redescubrir la ciudad. Visitarla con ojos de turista, cámara en mano. Dedicarle unas horas a la semana para hacerlo. O un domingo al mes. Olvidar que vivo aquí y patear la ciudad hasta que enciendan las farolas. Supongo que tan solo necesitaba un empujón para lanzarme, y es ahí donde aparecío el #Retoonething2017 de La vie en Noëlle. Se trataba de reconciliarse con las cosas que hemos dejado atrás por falta de tiempo, motivación o lo que sea. Esas cosas que eran muy nuestras, que nos hacían ser nosotras, pero que durante un tiempo hemos abandonado.

Yo voy a reconciliarme con la fotografía.

De pequeña, siempre veía a mi padre con su bolsa de la cámara y no sé cuantos objetivos y accesorios. Es algo de lo que siempre he estado rodeada y en cuanto pude pedí a los Reyes una cámara. He tenido varias, las recuerdo todas, hasta la primera ¡de carrete!. Con los años y la edad decidí invertir en una cámara reflex.
Y, por suerte, mi padre ha sido mi profesor y ha compartido conmigo anécdotas y consejos. Los trucos del almendruco, vaya. 

Me independicé y con ello un mundo nuevo de planes (la mayoría consiste en poner la lavadora, tender la ropa, lavar el WC, y esas cosas glamourosas). Además, estar en tu propio hogar es único y supongo que he querido absorver esos ratos de estar en mi-casa, aún pudiendo salir a hacer otras cosas.

Pero quiero volver, quiero experimentar y como decía al principio de la entrada: quiero redescubrir Barcelona: mi musa en este reto.

Empiezo este viernes. Vais a ver.
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viernes, 3 de noviembre de 2017

Autumn update and London being my salvation

El otro día pensaba en el blog, en como lo estaba volviendo a dejar apartado, así que he encontrado un momentito para pararme a escribir algunas líneas. Durante estas semanas hemos estado en Londres. It’s always a good idea. Paseamos por la ciudad y tuvimos la suerte de alojamos en mi zona favorita: Covent Garden. Visitamos el Tate Modern, comimos mucho pan de ajo, fuimos a ver el musical de Rey León y visitamos los estudios de Harry Potter.

Me paré delante del escaparate de la The Cambridge Satchel Company, comimos en Camden, desayunamos en Portobello, suspiré durante una hora dentro de la librería de Notthing Hill, me compré una edición preciosa de Emma de Jane Austen, toqueteé mil productos en Boots, nos tomamos una pinta (o dos) y, cómo no, cogimos provisiones de M&M.

Además, en estas semanas ha llegado realmente el otoño y con él la castañada y mi cumpleaños que, medio de improvisto, organizamos en casa con un puñado de castañas, a las que les faltaba un punto de horno, unos boniatos demasiado hechos y panellets que, bueno, eran del súper. Por suerte, teníamos palomitas y gin. ¡Y hasta un pastel que no esperaba! Sin saberlo, creo, hicieron lo mejor que le pueden hacer a una persona que se pasa la vigilia de su cumpleaños mirando el reloj hasta alcanzar las 00:00 para anunciar a todo el mundo que es su cumpleaños.

Sí. Tengo 25.

Bien, ahora solo queda sentarse a esperar la llegada de las luces de neón.

¿Cuándo puedo poner el árbol?







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martes, 19 de septiembre de 2017

Shall we go?

Me encanta hacer planes, prepararlos, quiero decir. A veces, me gusta más que realizarlos. ¿Tiene sentido? Me encanta la alegría y el nerviosismo que te invade cuando preparas un viaje o un día especial. Una especie de adrenalina que te sale por los ojos y se te escapa en forma de risa. 
Imaginar todas esas situaciones, siempre geniales, que luego nunca llegan a ocurrir. A veces la realidad supera todas esas situaciones, pero hay muchas veces que no se le llega ni a parecer y acabas viviéndolo con un poco de decepción porque lo que habías imaginado era genial y aquello no.

En unos días nos vamos a Londres. Intento no imaginar nada: ninguna situación, ni el tiempo que nos hará, ni lo increíble que será. Nos vamos a Londres con una lista de cosas por hacer y dos maletas. Nos vamos con la tranquilidad de saber que, en Londres aunque las cosas no salgan como esperabas, todo sale genial por el hecho de estar allí. Estar en Londres ya es algo genial.

What could go wrong?



pic by unsplash
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viernes, 15 de septiembre de 2017

Las hijas de Atenea



"The sea was sapphire coloured, and the skyBurned like a heated opal through the air;We hoisted sail; the wind was blowing fair For the blue lands that to the eastward lie."  -Oscar Wilde 




Era verano, más verano que ahora. Hacía calor, mucho calor, y estábamos en Grecia.
Visitamos Atenas y me entristeció verla así de despeinada. El origen de lo que somos, una madre; abandonada y maltratada, como si no le debiéramos nada. Deberíamos admirarla eternamente, llenarla de flores y hacerle trenzas para que se ponga guapa.
De Atenas volamos a Mykonos para llenarnos de la vida que le faltaba a Atenas. Pudimos respirar, coger mucho aire, bebérnoslo. Bailamos. Tomamos el sol y nos quemamos.
Quemados, navegamos hacia Paros. Paros, Paros. Sin conocerte llegamos, con insolación y ganas de dormir, pero fue imposible. Toda tú eras magia. Bonita y exótica. La bella Naoussa nos hechizó y nos meció con sus lunas.
El sol lo vimos en Santorini. Lo vimos marchar cada noche. Desde Thira a Oia. Nos bañamos en sus aguas rojas y sentimos Caldera bajo los pies. Su poder adormecido. Un dragón que no sabes cuándo va a despertar. Una diosa enfadada.

Grecia lo es todo.
Somos nosotros.












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lunes, 4 de septiembre de 2017

Back to my autumn mood

Ha llegado septiembre.
El tan esperado.

Me imagino fresquito, chaquetas, hojas caídas. Me imagino burdeos y naranja. Me imagino velas con olor a canela. Me imagino llegando a Hogwarts.
Septiembre es siempre un nuevo inicio, para mí siempre lo ha sido. Es momento de planear nuevas cosas, estrenar agendas y pintarse las uñas de granate. Es volver a ponerme mi bolso negro favorito. Es cerrar ventanas por la noche y ponerse calcetines.
Es un volver a llenarse los pulmones de aire fresco después de estos meses. Es hacer escapadas por la montaña y oler los resquicios del verano y las promesas del otoño. Es regalarse las postales acumuladas. Es sentirse el cuerpo. Es reencontrar otros cuerpos. Es calentar la leche y quemarse con el primer sorbo del té. Es cortarse el pelo y comprar una revista. Es el momento para leer a Jane Austen. Es viajar a Londres. Es entrar a Lush. Es preparar bizcochos de canela. Es ir mucho a Starbucks. Es el inicio de muchas novelas que dejan el verano atrás.

Septiembre es todo lo que vendrá.


views from my last year's room in London
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viernes, 4 de agosto de 2017

Pretty little things

En las pequeñas cosas está la felicidad. La teoría ya la sabía. Pero fue la semana pasada, saliendo de la cafetería de al lado del trabajo con un café recién hecho y un croissant de chocolate, cuando fui realmente consciente de ello.
Hacía un día fresquito, era julio y quedaban solo (digo solo porque me anima) dos semanas para estar en una playa griega. Siempre he sido de otoño/invierno. Odio el calor, odio sudar y hacerlo me pone del mal humor. Me tiro todo el verano irascible y gruñona ( a no ser que esté con los pies en agua por Santorini, claro). Así que levantarme y ver que había estado lloviendo toda la noche, que estábamos a menos de 25 grados y que el vestido de topos que quería volvía a estar disponible en la talla S, ya me alegró la mañana.
Más tarde, con mi café y croissant en mano, camino a la oficina, recordé que de pequeña soñaba con trabajar en un lugar con libros y post-its, le decía a mi madre que iría a la oficina con el café para llevar (con unos taconazos, saliendo de un cochazo blanco con gafas de diva italiana). Darme cuenta que todo ese sueño es real (ya sabéis, la chicha del asunto, no los complementos) me ha hecho muy feliz.

Y ya está.
Tan solo quería decir (decirme) que fui feliz.

No more.


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