A veces me olvido que vivo en Barcelona, y me
hace falta encontrarme fotos de turistas por la ciudad para decir:
— Oye, ¿dónde es
esto? ¿Barcelona? Oh. Sí...
Sé, y estoy muy segura de ello, que si viviera
en cualquier otra ciudad estaría como loca por visitar Barcelona y revisitarla
por segunda, tercera y cuarta vez, pero parece que nos olvidamos de descubrir
nuestra ciudad y de mirarla con ojos exploradores como hacemos con las que no
son nuestras.
B a r c e l o n a
te da para ir con la cámara colgada al cuello y
no guardarla en todo el día. Llena de rincones escondidos y mágicos, llena de
modernismo y Gaudí, llena de cultura, llena de cafeterías, llena de historia.
Sol, poco frío y mar. ¿Le podemos pedir algo más?
Mi inner me, el que desea vivir en Oxford, el
que ama la niebla y el frío dice que sí, que le falta eso, pero seamos
realistas, vivir en un constante gris no debe ser muy motivador.
Así que me he propuesto redescubrir la ciudad.
Visitarla con ojos de turista, cámara en mano. Dedicarle unas horas a la semana
para hacerlo. O un domingo al mes. Olvidar que vivo aquí y patear la ciudad
hasta que enciendan las farolas. Supongo que tan solo necesitaba un empujón
para lanzarme, y es ahí donde aparecío el #Retoonething2017 de La vie en Noëlle. Se trataba de reconciliarse con
las cosas que hemos dejado atrás por falta de tiempo, motivación o lo que sea.
Esas cosas que eran muy nuestras, que nos hacían ser nosotras, pero que durante
un tiempo hemos abandonado.
Yo voy a reconciliarme con la fotografía.
De pequeña, siempre veía a mi padre con su bolsa
de la cámara y no sé cuantos objetivos y accesorios. Es algo de lo que siempre
he estado rodeada y en cuanto pude pedí a los Reyes una cámara. He tenido
varias, las recuerdo todas, hasta la primera ¡de carrete!. Con los años y la
edad decidí invertir en una cámara reflex.
Y, por suerte, mi padre ha sido mi profesor y ha
compartido conmigo anécdotas y consejos. Los trucos del almendruco, vaya.
Me independicé y con ello un mundo nuevo de planes (la mayoría consiste en poner la lavadora, tender la ropa, lavar el WC, y esas cosas glamourosas). Además, estar en tu propio hogar es único y supongo que he querido absorver esos ratos de estar en mi-casa, aún pudiendo salir a hacer otras cosas.
Pero quiero volver, quiero experimentar y como decía al principio de la entrada: quiero redescubrir Barcelona: mi musa en este reto.
Empiezo este viernes. Vais a ver.
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