Me encanta hacer planes, prepararlos, quiero decir. A veces, me gusta más que realizarlos. ¿Tiene sentido? Me encanta la alegría y el nerviosismo que te invade cuando preparas un viaje o un día especial. Una especie de adrenalina que te sale por los ojos y se te escapa en forma de risa.
Imaginar todas esas situaciones, siempre geniales, que luego nunca llegan a ocurrir. A veces la realidad supera todas esas situaciones, pero hay muchas veces que no se le llega ni a parecer y acabas viviéndolo con un poco de decepción porque lo que habías imaginado era genial y aquello no.
En unos días nos vamos a Londres. Intento no imaginar nada: ninguna situación, ni el tiempo que nos hará, ni lo increíble que será. Nos vamos a Londres con una lista de cosas por hacer y dos maletas. Nos vamos con la tranquilidad de saber que, en Londres aunque las cosas no salgan como esperabas, todo sale genial por el hecho de estar allí. Estar en Londres ya es algo genial.
What could go wrong?

No hay comentarios
Publicar un comentario