Toc, toc.
¿Se puede?
He abierto esta puerta ya no recuerdo las veces, pero en
todas la he cerrado rápidamente.
Voy a volver a intentarlo.
Espero quedarme.
Siempre he querido tener un lugar en el que escribir. He
tenido muchos diarios, cuadernos y escritos debajo de la cama, en todos los
cajones y en cada mochila. Pero quería tener un lugar en el que escribir, en el
que alguien pudiera leerme. Mi lugar. A pesar de todas las ganas que le
tengo, me da mucho apuro saber que hay gente detrás de la pantalla leyendo lo
que escribo y cómo lo siento. Quiero dejar ese temor a un lado y cumplir esto
como si no fuera un propósito de año nuevo (porque es julio y porque quiero
cumplirlo). Quiero contar cosas, historias, sentimientos y experiencias. Quiero
inventarme lugares y personas y que alguien más pueda conocer.
Quiero que sea poesía.
Quiero tomar café y recomendaros a Virginia, a Jane, a
Conan y a Mara.
Quiero deciros que vayáis a Londres en septiembre, a
Múnich en noviembre y nunca a Viena en diciembre.
Ojalá me quede para contarlo.

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